Un viaje entre lo Nacional y lo ancestral: así es la colección invierno 2026 de Esquina

Presentada en Designers BA 2026, Esta colección de Esquina construye un relato que nos recuerda de dónde venimos y hacia dónde vamos

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Redacción por
Tomas Avila

En el cierre de Designers BA, Esquina presentó su colección Invierno 2026 y fue algo más que un desfile. Fue una forma homenajear lo ancestral, una escena viva donde moda, territorio y memoria se fusionaron en tiempo presente. Lejos de la lógica tradicional de pasarela, fue un cruce entre lo performático y lo antropológico.

Con una narrativa que refuerza lo nacional, esta colección de Esquina pone a la cultura argentina en un lugar central y fundamental en la construcción de un relato que nos recuerda de dónde venimos y hacia dónde vamos. Con detalles, como la ya icónica herradura de la marca, se dejó en claro que la industria local está más viva que nunca.

Desde el inicio del show, Norma Rodríguez fue protagonista. Referente de una comunidad wichí del norte argentino, encarnó en vivo uno de los mitos fundacionales de su pueblo, el proceso del chaguar. Convocada a través de la Cooperativa Matriarca y con el respaldo de la Fundación ProNorte, Rodríguez materializó frente al público el último gesto de una práctica ancestral.

Un viaje entre lo Nacional y lo ancestral: así es la colección invierno 2026 de Esquina

Detalles de la colección invierno 2026 de Esquina

¿El lugar elegido para la presentación? Deseo Club, una discoteca de estética brutalista, que se vio atravesada por una pasarela de cuero rosa que irrumpió en el espacio como un gesto tan inesperado como simbólico.

Desde la selección de las hojas hasta el machacado de la fibra, es un ritual que culmina en el hilado final, que fue ejecutado en simultáneo en el desfile. La escena se convirtió así como en una coreografía orgánica donde el acto de vestir se entrelaza con el hacer, el origen mismo de la materia prima se volvió espectáculo.

Las prendas se desplegaron como una extensión de ese gesto inicial. El hilo que nació de Rodríguez se tradujo en flecos, bordados y texturas que recorrieron faldas, blazers y vestidos.

Looks

Todo fue continuidad del relato inicial, que viajó desde las manos de la tejedora hacia las modelos, cuyos rostros, en ocasiones velados, reforzaron una atmósfera enigmática y casi de ritual.

De esta manera, los materiales generaron un contraste armonioso, por un lado organicidad del chaguar frente a la frivolidad del metal y el látex. Lo ancestral y lo industrial contrapuestos, mientras una trama que evoca al clásico Príncipe de Gales fue “intervenida” por los flecos que emergían como si reclamaran protagonismo.

Blazers estructurados (parecidos al de una chica YSL) y pantalones asimétricos plantearon una silueta urbana que el chaguar atraviesa y resignifica.

Además, las formas se movieron entre lo ceñido y lo estructurado, cutouts estratégicos, volúmenes expansivos y una paleta que dialogó entre lo geométrico y lo experimental. Materiales como el satén italiano, el charol, los tejidos técnicos y las lentejuelas conviven con la fibra vegetal en una narrativa material que redefine el lujo desde una perspectiva neo criolla, no como tendencia, sino como archivo vivo.

Un viaje entre lo Nacional y lo ancestral: así es la colección invierno 2026 de Esquina

Más allá de lo estético, la propuesta abre una pregunta urgente: ¿qué implica hoy vestir desde el territorio? Esquina tensiona la relación entre lo propio y lo ajeno, entre lo cercano y lo aspiracional, invitando a repensar el vestir como un acto de memoria y pertenencia.

Sin dudas, fue una noche en donde la moda dejó de ser superficie para convertirse en relato.

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