Nueva York volvió a ser epicentro de la moda, anticipando las tendencias 2026 con propuestas innovadoras, modernas y nostálgicas
Tomas Avila
Desde colores vibrantes hasta siluetas voluminosas, las pasarelas dejaron en claro que las tendencias 2026 en moda llegarán con muchos contrastes. Dejando (de a poco) atrás el quiet luxury, hay un giro que va por un lado oscuro y dramático con transparencias, prints, siluetas estructuradas y una paleta de tonos suaves que juegan con la nostalgia.
Además, Nueva York volvió a ser epicentro de la moda, anticipando las tendencias 2026 con propuestas innovadoras. Durante una semana, las pasarelas de la ciudad fueron el escenario donde la creatividad se expresó en múltiples lenguajes, desde las estéticas de los años 90 hasta la sofisticación más actual.
Tendencias 2026 en moda
Sin dudas, en esta edición se pudo observar la tensión entre lo relajado y lo estructurado. La sastrería se propone con una caída fluida y sencilla, mientras que prendas oversized llevan morfologías con volumen. Es una oda a la libertad de movimiento sin renunciar a la elegancia y la comodidad.
Con algunos prints como estampado tartán, la nostalgia noventera encontró un nuevo lugar en la moda. El grunge se reinterpreta con capas estratégicas, tejidos y colores cálidos, pero estilizados con un acabado pulido que lo vuelve más aspiracional. El desaliño ahora es intencional y se viste de lujo, demostrando que la rebeldía puede ir de la mano con la sofisticación.
Y si de lujo hablamos, el lujo silencioso también tuvo un nuevo giro con una reinterpretación más descontracturada. Las telas livianas y translúcidas, se conjugaron con transparencias en capas, en superposiciones inteligentes que revelan y ocultan a la vez.
Sin dudas, fue un juego visual que mezcla lo formal con la sensualidad, pensado para hombres y mujeres que no temen incorporar esta narrativa a su armario.
Encajes, volados, drapeados y flores dieron vida a un aire romántico renovado. Lejos de la fragilidad, esta estética propone un romanticismo fuerte con siluetas que abrazan el cuerpo y detalles ornamentales que aportan seguridad.
Respecto de los colores, se pudo ver mucho rojo y tonos neutros, tierras y grises, se colaron acentos vibrantes y estampados clásicos reinventados. Los lunares y los plateados también dominaron varias colecciones, mientras que animal prints y rayas aportan un toque retro.
Sin dudas, New York Fashion Week confirma que la moda es un reflejo de esta época en donde buscamos comodidad. Aunque, también nos moviliza nostalgia, hay un regreso del pasado pero con toque modernos y un dejo de romanticismo, cargado de fuerza.