Más que fragancias, este trio de perfumes de Bella Hadid son una experiencia en sí misma y se suman a su línea de belleza
Tomas Avila
En un universo donde la perfumería tradicional empieza a sentirse rígida, Ôrəbella, la marca de perfumes de Bella Hadid vuelve con todo. Este 2026, la marca expande su lenguaje sensorial con una nueva categoría que captura el espíritu de la época: body & hair perfume mists, fragancias ligeras, versátiles y profundamente emocionales.
Más que fragancias, estos perfumes de Bella Hadid son una experiencia en sí misma. Mucho más que un ritual que se hace costumbre, á estas nuevas creaciones proponen algo distinto: habitar la fragancia durante todo el día, aplicarla, mezclarla y sentirla
¿A qué huelen los perfumes de Bella Hadid?
Si hubiera que traducir la sensación de una mañana tibia sobre la piel, Nectar Dew sería su equivalente olfativo. Esta fragancia se mueve en un territorio frutal-floral etéreo, donde la dulzura nunca es pesada, sino acuosa, casi transparente.
Este perfume incluye en su fórmula: pera fresca, higo cremoso y peonía en flor. Desde el primer spray, aparece una apertura jugosa y brillante, la pera aporta ese efecto “recién cortado”, mientras el higo suma una cremosidad verde, moderna. Pero el verdadero corazón está en la peonía ligera, rosada, envolvente sin saturar.
Por otro lado, Golden Brûlée es un gourmand luminoso. En un giro interesante, Ôrəbella reinterpreta el universo gourmand con una mirada mucho más liviana y contemporánea.
Sus notas son vainilla suave, tonka tostada y ciruela madura. La vainilla aparece aireada, lejos de lo denso o empalagoso. La tonka suma profundidad con un matiz levemente ahumado, mientras la ciruela introduce un contraste jugoso que moderniza toda la composición.
En esta trilogía, Gardenia’s Whisper es quizás la más clásica, pero también la más refinada. Se trata de un floral blanco que evita cualquier dramatismo, apostando por una interpretación limpia, suave y contemporánea.
Su notas más intensas son gardenia cremosa, jazmín delicado y ruibarbo fresco. La gardenia, históricamente intensa, acá se vuelve casi translúcida. El jazmín aporta un halo elegante, mientras el ruibarbo introduce un twist inesperado con una frescura verde, levemente ácida, que corta la densidad floral.
Con esta colección, Ôrəbella de Bella Hadid no solo lanza nuevas fragancias, sino que redefine el vínculo con el perfume. La propuesta es clara, ya no se trata de elegir “un perfume”, sino de construir un aroma propio, multifacético, cambiante, emocional.