Concebido como una extensión viva del espíritu Ferragamo en México, este café celebra la tradición artesanal que definen a la casa
Tomas Avila
Ubicado en el corazón de Polanco, Ferragamo sobrepasa las fronteras de la moda para crear una experiencia gastronómica única. El nuevo Ferragamo Caffè, instalado por tiempo limitado en El Palacio de Hierro Polanco en México, es un universo donde el diseño y la cultura se fusionan bajo un mismo lenguaje, el del espíritu italiano.
El espacio, concebido como una extensión viva del espíritu Ferragamo pero en México, celebra la elegancia contemporánea y la tradición artesanal que definen a la casa. ¿El resultado? Rincones que revelan una historia montada entre texturas sofisticadas, colores icónicos y formas que evocan la armonía entre lo clásico y lo moderno.
Desde la disposición de la vajilla hasta la paleta cromática del mobiliario, todo parece contar un capítulo distinto del ADN de la firma italiana. En el menú hay sabores típicos, como el vitello tonnato o los arancini con ragù casero, con postres que reinterpretan la estética de la marca a través de colores y texturas que parecen salidos directamente del taller creativo.
Detalles del nuevo Ferragamo Caffè en México
El recorrido comienza en una esquina de café relajada, pensada para disfrutar con calma un espresso o un cornetto, y desemboca en el salón central, donde la experiencia se transforma en un homenaje a la gastronomía italiana.
Pero el encanto del Ferragamo Caffè no se termina en la mesa. Luego, un pasillo que conduce al salón principal se convierte en una galería que celebra la historia de la marca a través de sus piezas más emblemáticas.
¿Qué se puede encontrar aquí? Entre ellas, la legendaria Rainbow Sandal diseñada en 1938 para Judy Garland, un estallido de optimismo y color que simboliza la audacia creativa de Salvatore Ferragamo; y los Red Crystal Pumps que Marilyn Monroe inmortalizó en la película Let’s Make Love (1960), un testimonio de cómo el glamour de Hollywood se entrelaza con la delicadeza de la artesanía italiana.
De esta manera, cada diseño expuesto funciona como un recordatorio tangible de lo que Ferragamo representa, una conversación constante entre pasado y presente, tradición e innovación.
Más que un café, es una invitación a vivir la marca desde una perspectiva sensorial en su máxima expresión. Un espacio en donde el lujo se encuentra en cada detalle de lugar, se siente desde el primer momento y en donde la estética italiana se transforma en una experiencia en sí misma.